Las témporas: una tradición centenaria

A raíz de una amena conversación que tuve hace muy pocos días con mi  vecino y amigo José María Alejos (un tipo excelente donde los  haya) decidí escribir una entrada sobre las témporas; aquí comienza…

¿Te gusta la meteorología?, a mi muchísimo. Desde que era muy pequeño siempre me atrajo el tema de la previsión del tiempo; el hecho de que el hombre fuera capaz de “pronosticar” el tiempo que iba a hacer en las próximas horas o días me maravillaba, dada la variedad de condiciones meteorológicas que puede darse entre un día y el siguiente, o incluso en un mismo día (en áreas de montaña como la nuestra eso suele ser muy habitual).

Pero volvamos al tema que nos ocupa, ¿cuál era el método que tenían nuestros antepasados para intentar conocer anticipadamente qué tiempo iba a hacer? Pues para ello utilizaban las témporas. Este método es especialmente utilizado en la zona norte de España, sobre todo en Cantabria  y zonas limítrofes, con una gran raigambre en la Montaña Palentina.

Lo primero sería saber ¿de dónde procede el nombre de témporas? Tempora es el plural de la palabra latina tempus (tiempo y estación); al castellanizarse siempre se usó en plural, pasando a denominarse “témporas”.

La tradición de su utilización es centenaria, y hasta no hace mucho las cuatro témporas se incluían en el calendario litúrgico de la Iglesia Católica, correspondiendo cada uno de ellas a los 3 días de ayuno que había que guardar antes del comienzo de cada estación.

De ahí, que las témporas se calculan para cada estación y siempre son 3 días: miércoles, viernes y sábado, según estas fechas:

  • Témporas de Primavera (o Primeras): Son el miércoles, viernes y sábado de la segunda semana de Cuaresma; si no conoces las fechas de la liturgia católica, como era mi caso, la Cuaresma son los 40 días que van desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Ramos (este día es el primero de la Semana Santa, para que lo veas más claro).
  • Témporas de Verano (o Segundas): Son el miércoles, viernes y sábado de la primera semana después del día de Pentecostés; otra cosa  (de tantas, por suerte) que tampoco sabía: ese día es el segundo Domingo más importante para el rito católico, después del Domingo de Resurrección. Este año 2014 fue el pasado 8 de junio.
  • Témporas de Otoño (o Terceras): Son el miércoles, viernes y sábado siguientes  al 14 de septiembre, día de la Exaltación de la Santa Cruz. Si este día cae en miércoles, entonces las témporas serán el miércoles, viernes y sábado de la semana siguiente.
  • Témporas de Invierno (o Cuartas): Son el miércoles, viernes y sábado siguientes al 13 de diciembre, día de Santa Lucía. Si este día cae en miércoles, entonces las témporas serán el miércoles, viernes y sábado de la semana siguiente. Por lo tanto, y si no estoy equivocado, este año 2014 serán durante los días  17, 19  y 20 de diciembre.

Como has podido comprobar, conocer los días exactos tiene su historia….

Para realizar la predicción meteorológica deberemos observar el viento que predomina en las témporas correspondientes, sobre todo la dirección del mismo.

Los dos métodos de predicción son:

1.- Basada en el viento (el método más habitual): La estación siguiente  a las témporas tendrá como viento predominante aquél que haya sido el que hubo durante sus témporas (hay quien observa únicamente la dirección del viento a las 00.00 horas de cada día de témporas). Dependiendo del efecto que el viento predominante tenga en cada zona, ese será el tiempo que hará durante la estación, de manera general. Por ejemplo, si en la Montaña Palentina durante  las témporas de invierno observamos que el viento predominante es Viento Sur, se esperará un invierno seco y soleado.

2.- Basada en la observación independiente de cada día de témporas: Según este sistema, observaremos el tiempo que hace en cada uno de los tres días de témporas: cada mes de la estación siguiente tendrá el mismo tiempo que cada uno de los días de témporas respectivos.

Hay otros sistemas utilizados en otras zonas de España, siendo el más conocido el de las cabañuelas (en el centro u sur de la península), que consisten en prever el tiempo que hará durante doce meses en función de cómo haga en los primeros veinticuatro días de agosto.

A pesar de que es un método basado en la superstición, se trata de un método popular que tenía gran importancia en el campo. Era muy importante conocer si durante la época de siega iba a llover o si el invierno sería muy frío y con mucha nieve, con el fin de prepararse para afrontarlo de  forma adecuada.

San Salvador de Cantamuda (16 nov 2013)

San Salvador de Cantamuda (16/11/2013)
rumbonortepalentino.com

En mi opinión no tiene base científica alguna, pero lo más importante es que se trata de una bonita tradición que a mí al menos me gusta conocer y que trato de divulgar, puesto que es un aspecto más de la cultura y de las tradiciones de nuestra comarca.

Espero que lo apuntado en este artículo te  sirva como referencia  si alguna vez  escuchas a alguien decir que “han quedado las témporas de Norte”…… nunca mejor dicho, en referencia al nombre de este blog.

Sigue tu norte!!!

 

18 pensamientos en “Las témporas: una tradición centenaria

    1. César Autor

      Muchas gracias, Vidal!! Lo que dices: habrá que estar atentos esos tres días, a ver como vienen. Y, al menos para mí, ojalá sean de norte!!! Nieve y más nieve…..,) Un abrazo.

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      1. Vidal

        Ahí, ahí, César!… yo puestos a pedir, me pido que sean de oeste/noroeste, que cuando viene “gallego” es cuando más carga la Cordillera, je, je, je… un abrazo y rumbonortepalentino a esgalla!!! 😉

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        1. César Autor

          Si señor, tú si que sabes…Yo creo que noroeste es mejor porque hacen que la temperatura sea algo inferior y que nieve a cotas algo más bajas, pero en cualquier caso ambos vienen cargados de humedad y de nieve….a esgalla!!!
          Un abrazo, Vidal.

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  1. Oscar

    Desde el punto de vista científico, las témporas carecen por completo de sentido a la hora de obtener predicciones sobre el tiempo meteorológico, por los siguientes motivos:

    No es posible realizar una predicción correcta basándose solamente en el estado actual de la atmósfera en un lugar concreto, ya que el tiempo no evoluciona de forma independiente en unos sitios de otros. Hay que tener en cuenta que la atmósfera es un sistema caótico, por lo que cambios pequeños en lugares remotos pueden acabar teniendo efectos muy grandes en la meteorología local. Estudios rigurosos demuestran que la capacidad de predecir con una estación de antelación depende del estado del océano (especialmente el tropical).1
    Los días prefijados para las mediciones son totalmente arbitrarios. La creencia frecuente de que el calendario litúrgico está relacionado con la meteorología no tiene ninguna base.
    La persistencia de la creencia en la efectividad de las témporas se debería, por tanto:

    A la tradición y otros motivos culturales, como la necesidad que han tenido todas las culturas de predecir el tiempo, que ha llevado a tradiciones como el Día de la marmota y almanaques como el Calendario Zaragozano.
    A la falta de precisión en las predicciones, que incluyen términos tan difusos como “calor sano”. Así, las predicciones obtenidas de las témporas permiten margen de error tan amplio que, independientemente del tiempo que finalmente haga, es difícil que pueda considerarse que “han fallado”.
    A que las predicciones son generalmente a un plazo lo bastante largo como para que el público en general las haya olvidado para cuando realmente ha pasado el periodo de la predicción.
    Así, ningún centro meteorológico serio utiliza ni las cabañuelas ni las témporas como apoyo a sus predicciones, por serles totalmente inútiles.2 Aunque las témporas tienen valor como tradición y son parte de nuestro patrimonio cultural, no existe ninguna evidencia que sustente el uso de las témporas como un sistema de predicción estacional fiable.

    La meteorología realiza predicciones a partir de principios físicos básicos, formulados mediante ecuaciones complejas que se resuelven en ordenadores de última generación. La sociedad dedica grandes cantidades de dinero a mantener centros de predicción numérica, sensores meteorológicos en superficie, barcos oceanográficos, boyas, radiosondeos verticales, satélites y otros sistemas de medida. Gracias a ello, los pronósticos del tiempo son cada día más precisos, facilitando la protección social ante eventos meteorológicos adversos. En resumen, la meteorología es una ciencia y las témporas son una superstición, a pesar de su arraigo y demanda populares.3

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    1. César Autor

      Hola Oscar,
      Te agradezco mucho tu comentario, por lo completo del análisis que has realizado, así como por el tiempo que le has dedicado. Obviamente coincido contigo en tu razonamiento puesto que, tal y como señalaba al final del artículo, las témporas no tienen base científica alguna; son una de tantas tradiciones que conforman nuestra historia, y más allá del nulo soporte científico que tengan, me parece bonito su conocimiento y por qué no, su seguimiento….yo al menos tengo curiosidad por ver de donde viene el viento los dias 17, 19 y 20 próximos….
      Un saludo,
      César.

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  2. Mª Angeles

    Hola! ¡Qué bien que te hemos recuperado! Super interesante lo de las témporas, un asunto que siempre me había intrigado y que ahora me ha quedado perfectamente claro.
    Un saludo

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    1. César Autor

      Hola, Maria Angeles
      Todo un placer estar de nuevo con vosotros. Me alegro mucho de que te haya gustado, pero sobre todo….GRACIAS por leerme!

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  3. Ferni

    Yo siempre había oído a mi madre el siguiente dicho: “que tendrá que ver el culo con las 4 témporas”, jajajaja, que es una variante de la velocidad y el tocino. Ahora ya sé un poco más de las 4 témporas, Del culo sigo sabiendo lo mismo, poco.

    Y una precisión, La mayoría de eventos del calendario cristiano ( si no todos) circulan alrededor de la Pascua de Jesús, el jueves y viernes santo. De ahí que el martes de carnaval sea 40 días antes, y, el domingo de Pentecostés 50 días despues. Yo esto lo aprendí de un buen amigo, rociero, pues a mi me intrigaba el hecho de que el Rocío , y el salto a la reja para sacar a la virgen susodicha (tradición absurda donde las haya) , fuera cada año en fecha distinta, y es porque siempre se celebra el Lunes de Pentecostés, que es fiesta allí.

    Yo tambien estaré atento (si me acuerdo) a las témporas de invierno, como curiosidad.

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    1. César Autor

      Si, Ferni, muchos de los dichos populares proceden de nuestras tradiciones y costumbres. En este punto, la parte científico-técnica aplica poco; en otras palabras, que no he oido nunca a mi madre decir un dicho o un refrán relativo al Teorema de Markov o al de Chebyshev….Simplemente añadir que todas las costumbres y/o tradiciones son 100% respetables, siempre y cuando no atenten contra las personas o cualquier otro ser vivo, porque al final son parte de nuestra HISTORIA.

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  4. Mariam

    Por mucho que no tenga base ciéntifica alguna, no deja de ser una tradición inofensiva, curiosa, incluso divertida. A mi me gusta, aunque de sobra sé que no sirven de nada, para eso consulto las páginas meteorológicas.

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    1. César Autor

      Sin duda, Mariam, es una bonita tradición que esperemos se mantenga durante muchos años. Forma parte de la historia de la comarca y, como tal, hay que intentar mantenerla y conservarla.
      Un saludo.

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      1. Vidal

        Aupa César!… te fijaste en las temporas de invierno este año… yo es que no me acordé y ahora me pica la curiosidad de saber lo que anunciaban con este invierno tan curioso que estamos teniendo… y ya de paso, pues desearte un muy feliz 2016 lleno de salud y norte palentino a esgalla!!! un abrazo Amigo! 😉

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        1. César Autor

          Hombre, Vidal!!!! Este otoño tan anómalo que hemos tenido hizo que recordase nuestras conversaciones sobre las témporas de 2015…..¿te acuerdas? Y en febrero cayó nieve a manta!!!!jajajaja. No sé cómo han salido este año, pero intentaré enterarme. También te deseo un feliz 2016, con mucha salud (lo principal) y que sigas disfrutando de la montaña “a esgalla”.
          Un fuerte abrazo, figura!!!

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  5. Azu

    Yo también sigo las témporas. Es algo que aprendí en mi casa. Y por mucha tradición que sean, si uno se molesta en seguirlas y recuerda como quedó cada estación, les aseguro que la mayoría de las veces se cumple. Fallan, por supuesto, pero también el Centro Metereológico a pesar de todos sus aparatos se confunden, y algunas veces de forma estrepitosa. Siempre he advertido que la tradición tiene mucho de observación, miremos si no los refranes. Y sólamente han llegado a la gente después de mucho tiempo de observar los hechos

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    1. César Autor

      Completamente de acuerdo con lo que has apuntado, Azu: la observación está detrás de mucha de la “sabiduría tradicional”; esperemos que se siga conservando por muchos años.
      Un cordial saludo.

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