El tren de La Robla

De forma automática, lo primero que me viene a la cabeza cuando oigo nombrar “el tren de La Robla” es la imagen de mi abuela. Si, mi queridísima abuela Marceliana, de Saldaña. No sé cuántas veces, pero seguro que fueron decenas, me contó la odisea que pasaron ella y otros compañeros de viaje hace muchos, muchos años, cuando por culpa de una grandísima nevada se vieron obligados a pasar un día entero en Mataporquera cuando iban camino de Bilbao, dado que el tren de La Robla no podía continuar su itinerario; de forma similar, cuando alguien nombra este pueblo de Cantabria -Mataporquera-, irremediablemente me viene el recuerdo de esta historia. Hubo una gran nevada en la zona en 1954, posiblemente fuese en aquella ocasión…o en otra distinta quizás, porque la nieve por estos lares es más que habitual.

Una vez hecha esta pequeña introducción, quiero dedicar esta entrada a una línea de ferrocarril que durante mucho tiempo formó parte de la vida cotidiana del norte de Palencia. Cualquiera que pase de los 50 ó 60 años lo sabe de primera mano porque estaba muy ligada al paisaje de la Montaña Palentina.

El recorrido transcurre por las provincias de León, Palencia, Cantabria, Burgos y Vizcaya, constituyendo con un total de 335 km. la línea de vía estrecha más larga de Europa Occidental. El tramo palentino consta de las siguientes estaciones: Guardo – Santibáñez de la Peña – Villaverde de la Peña – Tarilonte de la Peña – Castrejón de la Peña – Vado(Cervera) – Salinas de Pisuerga y Cillamayor. Como puedes comprobar, transitaba por la parte sur de nuestra comarca, buscando la salida más directa hacia el Este y evitando en la medida de lo posible los grandes desniveles de las montañas situadas más al norte.

Esta linea se inauguró hace justamente 120 años, en 1894. El objetivo que se perseguía con su construcción era transportar el carbón desde las cuencas leonesa y palentina al lugar donde se consumía en grandes cantidades: la industria siderúrgica de Vizcaya. A finales del sigo XIX, los hornos de fundición del País Vasco eran alimentados con carbón inglés, que se traía por vía marítima; esto implicaba un aumento considerable de los costes de producción del hierro vizcaíno, con lo que los empresarios vascos barajaron la posibilidad de traer el carbón de otras zonas españolas: bien desde Asturias (también se transportaba por barco, dada la orografía tan peculiar del principado) o bien desde las minas leonesas y palentinas. Y esa fue la opción elegida.

¿Y por qué construir el ferrocarril de vía estrecha? El motivo es el que te puedes imaginar: el económico; hay que tener en cuenta que el ahorro de coste respecto al ancho normal giraba en torno al 60%. De esa forma, dado que el detonante del proyecto era el abaratamiento de costes no tenía sentido penalizar el gasto mediante un aumento de costes en la construcción de la línea.

A partir de su inauguración en 1894 el “carbonero”, como se le conocía coloquialmente, fue un motor de revitalización de las cuencas mineras tanto de León como de Palencia; en nuestra provincia, Guardo logró un auge que a día de hoy no ha podido superar, de forma similar al resto de los pueblos de la Peña. En el año 1958 se alcanza el récord de carbón transportado, más de 900.000 Tm.; a partir de ese momento, el declive es progresivo e imparable debido a la caída de la actividad minera y a la Reconversión Industrial llevada a cabo en el Pais Vasco. En 1972 la empresa que gestionaba el ferrocarril quiebra y pasa a manos de la entidad pública empresarial FEVE (Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha).

Tren de La Robla photo credit: ibarakaldo via photopin cc

Tren de La Robla
photo credit: ibarakaldo via photopin cc

Aunque el origen del proyecto y su importante desarrollo fue provocado por la necesidad del transporte de mercancías (básicamente carbón), el transporte de pasajeros también siguió un patrón de crecimiento y posterior desplome muy similar. Ten en cuenta que el transporte del mineral iba tan solo en un sentido de la línea (desde el Oeste hacia el Este), pero la línea también fue capaz de trasladar a miles y miles de personas que emigraban desde las zonas rurales al área industrial de Bilbao y viceversa, mi abuela entre ellas….

El descenso de las cifras de pasajeros se acelera a partir de 1980 y en 1991 se clausura el servicio: se tardaban 12 horas en cubrir la distancia de León a Bilbao; estaba claro que era inviable en esos términos. No obstante, en 2003 se reanuda el recorrido como servicio regional para pasajeros.

Tren Via Estrecha photo credit: maryaben via photopin cc

Tren Via Estrecha
photo credit: maryaben via photopin cc

Aquí dejamos esta reseña de una linea de tren que influyó decisivamente en el desarrollo económico y social del norte de Palencia, y que siempre me recordará a mi abuela y la particular aventura que vivió como consecuencia del bloqueo del tren por la nevada en Mataporquera. Simplemente, eran otros tiempos…..

Sigue tu norte!!!

6 pensamientos en “El tren de La Robla

    1. César Autor

      Hay muchísimas cosas que me recuerdan a mi abuela, Mamen….el tren de a Robla es tan solo una de ellas. Gracias por leerme.

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  1. Mª Ángeles Barón Marcos

    ¡QUÉ INTERESANTE TODO LO QUE NOS CUENTAS EN TU BLOG! TAN HERMOSOS TUS RECUERDOS Y CÓMO LOS COMPARTES… GRACIAS Y HASTA PRONTO.

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    1. César Autor

      Muchas gracias, Mª Angeles. Tal y como puse de manifiesto en la página de mi presentación, trataré de dar un toque personal a todo lo que escribo puesto que este blog y todo lo que en él intento reflejar es algo muy importante para mí.

      Hasta pronto!!!

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