El acebo, un precioso adorno en pleno bosque

Hoy quiero que conozcas uno de los árboles que resulta más fácil reconocer, no tanto porque forme grandes extensiones boscosas, sino por las particularidades que presentan sus hojas. Se trata del acebo, Ilex aquifolium.

El nombre científico, Ilex aquifolium, tiene su origen en que los romanos denominaban a la encina “Ilex”, mientras que la segunda palabra deriva del latín Acus, agudo y Folium, hoja, describiendo sus “hojas con pinchos”.

Se trata de un árbol que no alcanza demasiada altura, no más de 15 metros, de corteza lisa y que se caracteriza por su denso follaje; cuando te encuentres con alguno, podrás comprobar que prácticamente es inaccesible desde el exterior, lo que constituye un excelente refugio para los animales; además, por la forma cónica que tiene según gana altura, el acebo forma un pequeño microclima en su interior, lo que además hace de este refugio un lugar donde se mitigan los rigores del crudo invierno de la montaña. Haciendo un símil montañero, los animales se sienten bajo un acebo como en un refugio al aire libre pero encima “calefactado”….Este es un árbol muy resistente al frío, con lo que en nuestra zona tolera las temperaturas tan extremas que se registran en invierno.

La característica visual más destacable del acebo radica en sus hojas: son alternas, y al tacto son muy gruesas y rígidas. Tienen un color verde muy brillante por el haz. Y aquí aparece el punto que las hace fácilmente identificables: tienen los bordes de las hojas muy dentados; a medida que las hojas ganan altura van perdiendo esta característica; ¿te imaginas cuál es el motivo?: como la naturaleza es tan sabia, es una forma estupenda de defenderse de los animales que pueden comerse las hojas o los frutos….así de fácil y así de sorprendente!

Acebo (hojas) photo credit: Dudua via photopin cc

Acebo (hojas)
photo credit: Dudua via photopin cc

 

Los frutos son similares a pequeñas bolitas (técnicamente se llaman drupas) que en un principio son verdes, y que a medida que maduran se van volviendo de color rojo. Aparecen a finales de otoño y durante el invierno. Cuidado, porque estos frutos de color rojo brillante son tóxicos: provocan graves trastornos del aparato digestivo con aparición de vómitos y fuertes diarreas, y en algunos casos, pueden llegar a ser mortales.

Acebo (frutos) photo credit: Xavier Béjar via photopin cc

Acebo (frutos)
photo credit: Xavier Béjar via photopin cc

 

La floración del acebo, como la inmensa mayoría de los árboles, tiene lugar entre los meses de abril y de junio. El acebo crece en nuestros bosques de montaña, y forma agrupaciones muy tupidas, denominadas acebales.

USOS.

La madera del acebo es muy dura y resistente, por lo que se ha utilizado desde hace siglos en la ebanistería. Además, ya sabes que sus llamativas hojas se han utilizado en la confección de adornos navideños, práctica que afortunadamente va despareciendo, bien por la existencia de una creciente concienciación conservacionista, bien por la prohibición que recae sobre tales prácticas (este último motivo quizás sea el más relevante…).

Otra curiosidad: ¿has oído hablar de la liga? No de la fútbol, sino de la sustancia espesa y muy pegajosa que sirve para cazar pájaros…..pues resulta la liga se obtiene de la corteza del acebo. Para su obtención se meten grandes cantidades de corteza de acebo en agua y al cabo de unos días se raspa la corteza por su interior, desprendiéndose una especie de gelatina de color gris: esta es la liga; hay que manejarla siempre con las manos húmedas, por su gran poder de adherencia.

Este árbol era sagrado para los celtas,y era utilizado en el solsticio de invierno para atraer la buena suerte y la prosperidad, de forma análoga a como hizo la religión católica en siglos posteriores.

Para terminar, y este punto es importante, comentar que se trata de una especie protegida, con lo que está prohibido cortar ramas o arrancar las plantas que crecen de forma natural en el bosque.

Sigue tu norte!!!

8 pensamientos en “El acebo, un precioso adorno en pleno bosque

  1. Angel DB

    Para los que te seguimos desde Madrid aconsejo una excursión a la Acebeda de Robregordo (cerca de Somosierra), donde se pueden ver enormes cuevas-refugio formadas por este árbol.

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    1. César Autor

      Sabia que había una acebeda ahí, pero no la conozco…..aún. Por supuesto, tomo nota!!!
      Un abrazo, Angel.

      Responder
    1. César Autor

      Yo siempre digo que quien no tiene interés por aprender cosas nuevas, solo disfruta de una vida “light”…..
      En tres días de dejo caer por allí.
      Un abrazo.

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    1. César Autor

      Sin duda que es impensable, aunque todavía hay personas (y soy generoso con ese calificativo) que disfrutan masacrando el entorno natural.
      Por cierto, tu enlace no puede ser más oportuno. Gracias!
      Un beso, Verena.

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